El problema del albino es que oculta el color verdadero que tiene. Por tanto, si resulta que cruzas un albino del que no sabes sus padres con un hurón con patrón de blanco, te estás exponiendo a que ese albino tenga patrones de blanco y entonces puedan haber problemas como el waardenburg. Por eso, se mira a los padres, y si ninguno tiene patrón de blanco, entonces das por hecho que su hijo albino tampoco los tiene y puedes cruzarlo con un hurón que sí los tenga. Pero si uno de los padres tiene patrones, entonces es posible que el albino tambien los tenga, y ante la duda, mejor no cruzarlo con otro hurón con patrones.
El caso de Nana es distinto, pues aunque ella tiene un padre con patrones, se ve claramente que ella no lo ha heredado (en un albino no lo sabríamos). Puede existir un pequeño riesgo, pero este no es comparable al de juntar 2 hurones con patrones de blanco directamente. Por tanto, llegado a este punto ya es cuestión del dueño decidir.
En cuanto al tema del chocolate, parece ser que es una dilución del sable, y el champan es una doble dilución. Por tanto, si el hurón chocolate se ha obtenido de padres de linea sable y ha sido una dilución natural, ese hurón presenta pocos riesgos al cruzarse con un color diluído. Si el hurón chocolate procede de un cruce con al menos un padre diluído, el riesgo es mayor. Y si directamente cruzas 2 hurones con doble dilución como 2 champan, el riesgo es aún mayor, con lo cual estos cruces sólo deben hacerse con ejemplares de los cuales tengamos estudiada su linea genética, osea que solo deben hacerlo los criadores experimentados.
Cuando el último árbol haya sido cortado, cuando el último río haya sido envenenado, cuando el último pez haya sido pescado, descubrirás que EL DINERO NO SE PUEDE COMER.
