Queridos amigos del foro, os conozco porque soy dueña de un hurón de dos años y medio, así que estoy por aquí desde hace tiempo aunque no levante la voz muy a menudo. Quería compartir con vosotros mi indignación con la tienda de mascotas La Casa del Criador de la calle Ribera de Curidores, 26 en el Rastro Madrid. A continuación os pego la historia de mi nuevo cachorro Satán, y como una decisión que se supone me iba a llenar de alegría, resultó ser uno de los mayores disgustos de mi vida. NO COMPREIS NUNCA EN ESTA TIENDA. Si conoceis a alguien que haya tenido problemas con ellos, que se ponga en contacto conmigo, una denuncia conjunta siempre es más efectiva. Si buscais más información en internet vereis que se les llama desde ladrones a traficantes de perros, nada bonito, en fin....
Gracias de antemano por vuestra ayuda!! Esta es la historia de Satán:
El día 18 de Noviembre, adquirimos en La Casa del Criador, S.L. con
CIF: B-83100701, situada en la calle Ribera de Curtidores, 26, un
cachorro de Pinscher miniatura.
Nada más entrar en la tienda nos
llamó la atención el horrible frío que hacía dentro del
establecimiento. La tienda en cuestión cuenta con nada más que un
radiador eléctrico, los cachorros están en jaulas de rejas, sin ninguna
protección ante el frío, con la puerta de la calle abierta. La misma
dependienta tenía que llevar un plumas dentro de la tienda.
Cuando preguntamos por el cachorro, que ya habíamos visto
días antes, nos comentan que lo han cambiado de jaula para que no se
muera de frío. Al cachorro supuestamente vacunado y desparasitado le
han juntado con unos cachorros nuevos sin desparasitar y sin vacunar.
El cachorro de pinscher parece decaído y desorientado y llora cuando se
le coge, pero la dependienta nos asegura que es simplemente el frío. Al
final y cometiendo un enorme error nos decidimos por llevarnos el
cachorro a casa, ya mas bien para llevar a cabo una labor de salvamento
que por la ilusión que en un principio nos hacía tener un cachorro. Las
alternativas eran escasas, o nos llevamos el perro, o se muere. Nos
hacen firmar un contrato, con la garantía estipulada por la ley, donde
nos obligan a asistir a una clínica veterinaria en cuestión y donde
dicen no hacerse responsables de "los sentimientos que las personas
adquieran con sus animales". El cachorro se nos entrega sin pedigrí,
según la tienda eso encarecería muchísimo el precio, primera mentira.
Más tarde me informan que un perro sin pedigrí debiera haberme costado
la mitad, y veo cachorros con pedigrí en otras tiendas por el mismo
precio. En fin, que el pedigrí a mi no me importa mucho, es lo de
menos, pero no deja de darme cierta rabia, sobretodo sumado a los
engaños que siguieron. A la factura le quieren añadir 30 euros por un
test de parvo. Primero alegan que es obligatorio, y que no nos pueden
vender el cachorro si no se aseguran de que no está enfermo. Insinuan
que la ley obliga a hacer dicho test y me aseguran que es efectivo al
100% incluso pudiendo detectar la enfermedad si está incubando. Yo les
digo que mi veterinario hará el test de parvo mañana mismo y al final
ceden y me dicen que no es obligatorio por ley. Seguna mentira. Después
de esto, yo misma veo como toman una cartilla en blanco, la rellenan y
en el mismo momento pegan las pegatinas de la supuesta vacuna!!!.
Pienso que es posible que sea su procedimiento. Al fin y al cabo solo
quiero irme a casa con mi nuevo cachorro, a ver si entra en calor y
comienza a encontrarse mejor. Antes de irme me dicen que una vez que
venza la garantía estoy obligada a pasar por la tienda para que pongan
el chip a mi nombre. El cachorro me lo dan con el chip identificativo
puesto, pero está en blanco. Me dicen que me costará otros 30 euros, un
engaño más, ya que ellos prometen vender el cachorro identificado, y no
lo está. No solo eso sino que inscribir un chip a mi nombre me costó
tan solo 15 euros en mi veterinario, la mitad de lo que ellos me
querían obligar a pagar.
Una vez en casa nos damos cuenta de que el cachorro nisiquiera
se tiene en pie, que está completamente desorientado y mareado. Esa
misma tarde expulsa una lombriz del tamaño de un espagueti
aproximadamente....el cachorro supuestamente desparasitado. Así que al
día siguiente lo llevamos a la clínica veterinaria que nos indican en
la tienda. La clínica es la Clínica Veterinaria Pirámides situada en el
Paseo de las Acacias, 59. Cuando examinan al perro, para empezar nos
aseguran que no tiene los 2 meses de edad que nos prometían. Éste
presenta un cuadro de deshidratación aguda, diarrea hemorrágica,
malnutrición, conjuntivitis, y catarro. La primera medida que toman es
hacerle un test de parvo, mi sorpresa cuando me dicen que dadas las
circunstancias y el mal estado del animal, obviamente no van a cobrarme
nada por ninguno de los tratamientos efectuados en la clínica. No sólo
eso sino que cuando el test da afortunadamente negativo nos aseguran
que no es 100% seguro ya que si la enfermedad está incubando no es
detectada en el test. Increible, cuando en la tienda nos querían cobrar
30 euros obligatoriamente!!. Al cachorro lo tratamos con Clavaseptin
para el catarro, Flagil para los parásitos intestinales y Urbal como
protector estomacal, también lo desparasitan con una pipeta de
Stronghold. Al no poderle poner una vía le inyectan suero subcutáneo y
nos dicen que en casa le obliguemos a comer AD y a beber suero
glucosado con una jeringa. Todas las medicinas corren por nuestra
cuenta, por supuesto.
Al día siguente el cachorro vomita la comida y volvemos
corriendo al veterinario, el cachorro presenta un cuadro de
hipoglucemia, está deshidratado y no tiene temperatura. En la clínica
no lo diagnostican, simplemente encuentran extraño que no tenga
temperatura, intentan ponerle una vía, pero no lo consiguen así que le
vuelven a pinchar suero subcutáneo, por la mañana y por la noche. Por
aquel entonces el cachorro comienza a parecer "Michelin", tiene bultos
de suero por todo el cuerpo y está enormemente dolorido.
Al día siguiente, viendo que no mejora, decidimos llevarle a otro
veterinario, aunque tengamos que pagarlo, es obvio, que necesita suero
intravenoso y que en la clínica que nos ofrecen en la tienda no pueden
ponerselo, esa misma noche el cachorro tiene suero durante 4 horas y al
llegar a casa la mejoría es evidente. Comienza a andar y a responder a
sonidos. Al día siguiente tiene que permanecer ingresado con suero todo
el día, y volver a ser desparasitado ya que un análisis de las heces
nos confirma que sigue teniendo numerosos parásitos. Continuamos con el
tratamiento de Flagil durante 20 días más y a día de hoy, casi un mes
más tarde, el cachorro continúa teniendo parásitos, pese a lo que
indica el informe de la clínica Pirámides. (Cosa que además es
imposible ya que nunca se realizó un segundo anásis de las heces)
La tienda La Casa del Criador, como ya he dicho antes, no se
responsabiliza de nuestros sentimientos, y además cumple las garantías
que estipula la ley en cuanto a patologías infecciosas, la única
solución que ofrecen si tu perro está enfermo es matarlo y darte un
perro nuevo, o tratarlo en su clínica....y que se muera, como habría
sido nuestro caso. Dudo mucho, que dadas las condiciones en las que se
encuentran los cachorros en la tienda, ya no solo de frío sino de
insalubridad, haya alguno sólo sano. También dudo firmemente que le
hayan puesto una vacuna a un perro menor de 2 meses, de hecho la
cartilla nisiquiera está firmada por un veterinario. Afirmo, de hecho
que los perros no se encuentran desparasitados, que arriesgan la vida
de sus animales juntandolos con otros que posiblemente esten enfermos y
también parasitados, que los animales padecen un frío que nisiquiera un
humano podría soportar, que los cachorros que venden son menores de 2
meses de edad. Supogo, dado su proceder que la vida de un animal para
ellos no significa nada, nada más que dinero. Pongo de manifiesto mi
indignación ante su intento de estafa intentando además de venderme un
cachorro prácticamente moribundo sacarme dinero de cualquier parte.
Ha pasado el tiempo y afortunadamente mi cachorro, Satán,
aunque aún sigue teniendo parásitos, no sólo intestinales sino en la
piel y en los oídos, ha salido adelante y parece estar sano. Hoy vamos
a ponerle la primera vacuna. Todo esto ha sido para mi un proceso no
sólo doloroso sino enormemente costoso, del que no me ha quedado otro
remedio que hacerme cargo, por la vida de mi perro, al cual adoro.
Quiero denunciar a la Casa del Criador S.L., tanto por su trato
fraudulento como por todos los daños causados y los gastos ocasionados,
de los cuales son inequívocamente responsables. Les exijo que se hagan
cargo de todos estos gastos. Y espero que al menos todo esto sirva para
evitar todo este proceso doloroso a cualquier incauto que pueda comprar
en su establecimiento.